Mi género, mi decisión

Hablemos de transexualidad, sin tapujos, sin tabúes. Hablemos de transexualidad con naturalidad, con alegría, con amor. No miremos hacia otro lado, demos la cara y, sobre todo, demos voz a aquellos a los que día a día se intenta acallar.

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Fuente: http://www.observatoriobioetica.org

 

Constantemente se anuncian en los diarios  y noticias de todo el mundo miles de casos de bullying  y discriminación a personas que simplemente no son lo que la sociedad cree que deberían ser. Y es que, ¿por qué negarlo? Nos creemos que somos y pertenecemos al primer mundo pero en realidad nos comportamos como si estuviéramos en la cola del mundo. ¿Quién eres tú, sí, tú, para decirme como tengo que ser y como me tengo que sentir? ¿Y si tú te mirases al espejo y no te reconocieses? ¿Entonces qué?

“Yo no quiero nunca, nunca, dejar de emocionarme por las conquista de la libertad. Hoy, nos sentimos emocionados al poder ser ante los demás aquello que sentimos que somos.”

Hoy desde aquí, queremos ser el altavoz de todas aquellas personas que tienen que pasar por un proceso de cambio de sexo para hallar la felicidad y ser quien realmente son. Personas, como tú y como yo.

Una construcción social

Des de que nacemos y mientras crecemos la sociedad nos impone un rol de género que, en teoría, se corresponde al sexo con el que hemos nacido. Se nos educan para ser azules o rosas, para imitar unos parámetros de comportamiento cogidas con papel de fumar que van de cómo debemos vestirnos a son qué juguetes podemos jugar.

Niños:

  • Coches
  • Muñecos de acción
  • Pelota
  • Espadas


Niñas:

  • Casitas de muñecas
  • Cocinitas
  • Disfraces de princesas
  • Maquillaje

Qué pasa con la niña que quiere jugar con coches? O el niño que se viste con faldas? Dejemos que cada uno sea libre de escoger el género con el que quiere vivir. Si una chica se siente un chico quienes somos nosotros para decidir que eso es “anormal”? Seamos dueños de nuestras vidas y no de las de los demás.

La transexualidad existe, sí, debemos aceptarla o al menos hacer que las personas que lo son no se sientan juzagadas u orpimidas. No son bichos raros a los que hay que mirar con lástima, ni sufren traumas a raíz de su decisión. Son personas, orgullosas de poder ser quienes son y cómodas con su cuerpo. Un ejemplo es Alex, de 18 años,  cuya labor como Youtuber ayuda a dibujar la transexualidad como algo normal y positivo explicando todo el proceso de su transformación. Os dejamos el link a su entrevista AQUÍ.

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Este también es nuestro juego

A lo largo de los años el fútbol me ha regalado muchos momentos de felicidad y alegría. Algunos ambién de rabia y frustración, aunque no relacionados estrictamente con el juego o el curso de un partido, sino con el maltrato que como jugadora he recibido por parte de colegiados e incluso instituciones dentro de un club. Esto ha hecho, desgraciadamente, que a veces guarde cierto rencor a un deporte que me ha brindado momentos muy especiales y al cual he dedicado mucho esfuerzo.

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Fotografía: Samanta Rojas / Pubilla Cases F.C antes de disputar la Copa Catalunya

En España, el fútbol es el deporte más popular y tiene millones de seguidores alrededor del mundo. Claro está que el fútbol español que sigue la gente es el masculino. Las mujeres somos las grandes olvidadas, aunque nuestro esfuerzo sea el mismo, o superior, al empeño que ponen muchos jugadores de primera división, que cobran millones por correr detrás de una pelota. El problema está en que las nosotras no vendemos camisetas. A nadie le importa que el Barça este año esté jugando la Women’s Champions League y, de hecho, esté en cuartos de final o que la selección española del año pasado disputase el primer Mundial de la historia del fútbol femenino español. Las noticias deportivas están para otras cosa, por supuesto.

Lo triste es que, además de ser ignoradas, sufrimos el menosprecio de algunos colegiados o incluso entrenadores, que nos faltan al respeto. Nos llaman niñatas, marimachos y demás adjetivos que menguan nuestra motivación y aumentan nuestra ira. De hecho, la capitana de la selección española femenina, Verónica Boquete, expresó en una entrevista para Jugones, programa de La Sexta, la falta de profesionalidad del seleccionador español y sus continuos reproches a las jugadoras. Ella es una figura pública, pero el maltrato lo sufrimos todas.

El fútbol fue para mí durante mucho tiempo lo más importante, una prioridad. De los 10 años que he dedicado al fútbol, me llevo algunos de los momentos más especiales de mi vida: goles, amigas, entrenadores, risas etc. Pero el continuo desprecio hacia nosotras, jugadoras, me hizo perderle el respeto que le tenía a este deporte. De hecho, el presidente del club al cual yo pertenecía, Pubilla Cases, intentó varias veces boicotear al equipo femenino porque según él “las mujeres no deberían jugar al fútbol”. No importaba que estuviéramos en la máxima división de nuestra categoría y a punto de jugar la Copa Catalunya contra Barça y Espanyol. Pero quizás no vale la pena guardar rencor sino luchar por mejorar la situación. Es por eso quiero hacer un llamamiento a todos aquellos aficionados al futbol para que intentéis disfrutar de este deporte en todas sus variantes. No miréis solo a Messi, las mujeres también estamos en el juego.